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CUANDO UNA COMUNIDAD CAMINA CONTIGO

El 26 de septiembre, el diseñador mexicano-ecuatoriano Neithan Herbert Ruiz Pillajo presentó su colección Primavera/Verano 2027 en la Semana de la Moda de Milán.

El logro fue significativo: su firma se convirtió en la primera marca fundada y operada en México en figurar en el calendario oficial de la Semana de la Moda de Milán. La colección, titulada “Está anocheciendo en mi vida”, se presentó en Milán el 26 de septiembre de 2026.

Pero la parte más poderosa de la historia ocurrió antes del desfile.

Herbert quería que las personas que ayudan a confeccionar sus prendas —las artesanas que trabajan con técnicas tradicionales como el “smocking” a mano, el bordado y el plisado— formaran parte de ese momento. Inicialmente, no sabía si podría costear el viaje de su equipo de cinco artesanas mexicanas a Milán.

Entonces, su comunidad creativa intervino.

Artistas, joyeros, fotógrafos y amigos donaron obras y organizaron una recaudación de fondos para que las artesanas pudieran viajar con él. La revista “Vogue” capturó el espíritu del momento con las propias palabras de Herbert: «Mi comunidad lo hizo posible».

Esa frase dice más que cualquier reseña de un desfile.

La relación de Herbert con la artesanía comenzó mucho antes de sus estudios de moda. Su madre, Etelvina Pillajo Campo, vendía tejidos hechos a mano y ropa tradicional de su natal Otavalo, Ecuador. De niño, pasaba tiempo entre esos mercados y artesanos; hoy, ese recuerdo sigue moldeando su manera de entender la ropa, la identidad y lo hecho a mano.

La moda a menudo celebra a la persona cuyo nombre aparece en la etiqueta.

Pero detrás de cada pieza significativa hay otros nombres, otras manos, otras historias.

La bordadora.
El tejedor.
El artesano.
La familia que preservó una técnica.
La comunidad que hizo posible el viaje.

Ahí es donde esta historia conecta naturalmente con el propósito detrás de CVTAS.

No en copiar el éxito de otro.

Sino en reconocer que la ropa puede portar la identidad de un lugar, y que esa identidad solo cobra sentido cuando las personas que la crean son visibles, respetadas y recordadas.

Un desfile puede durar unos pocos minutos. La artesanía puede trascender generaciones.

UN AUTOMÓVIL CLÁSICO PORTA LA MEMORIA DEL DISEÑO DE UNA ÉPOCA

El domingo, cerca de 200 automóviles clásicos, deportivos y de colección llenaron el centro histórico de Toluca.

La exhibición comunitaria atrajo a más de 5.000 personas y reunió a familias, coleccionistas y clubes que ayudan a preservar el interés por la historia automotriz.

Un automóvil clásico es más que un medio de transporte que ha perdurado en el tiempo.

Es un registro de decisiones.

La curva de una salpicadera revela cómo una época imaginaba el movimiento.

El tablero muestra qué información consideraban los diseñadores que el conductor necesitaba.

La tapicería, la metalistería, la tipografía y los componentes mecánicos reflejan la tecnología disponible, así como las expectativas que la gente depositaba en ella.

Preservar esa historia requiere conocimiento humano.

Un especialista en restauración debe distinguir qué piezas son originales y qué intervenciones borrarían la autenticidad.

Un mecánico debe comprender sistemas creados antes del diagnóstico electrónico.

Un tapicero debe reproducir la forma, la tensión y la textura.

Un coleccionista asume la responsabilidad de mantener un objeto cuyo valor cultural puede trascender la propiedad personal.

En CVTAS, rendimos homenaje a las personas que mantienen viva esta memoria material.

Su trabajo también puede enseñar a los diseñadores contemporáneos.

La durabilidad importa.

La reparabilidad importa.

La proporción importa.

Un objeto adquiere valor emocional cuando las personas pueden comprender cómo fue fabricado y reconocer las decisiones humanas que contiene.

La reunión automotriz de Toluca también demuestra que el diseño se convierte en cultura cuando una comunidad lo comparte.

Un niño que examina un motor junto a un restaurador experimentado descubre algo más que maquinaria.

Un joven diseñador que esboza una silueta puede descubrir cómo las soluciones de ayer inspiran el trabajo del mañana.

Una familia que recuerda el automóvil de una generación anterior reconecta el diseño con la experiencia vivida.

El comercio cultural responsable puede prolongar esa relación a través de la fotografía, la moda, la ilustración y objetos cuidadosamente desarrollados.

Pero la inspiración debe reconocer sus fuentes: los artesanos, coleccionistas, técnicos y comunidades que preservan la historia.

Una máquina puede permanecer operativa durante décadas.

Solo las personas pueden mantener vivo su significado.

LA IDENTIDAD DE UNA CIUDAD TAMBIÉN SE ESCRIBE EN LOS ESPACIOS QUE SUS HABITANTES ELIGEN CUIDAR

Este fin de semana, residentes y equipos de servicios públicos participaron en proyectos simultáneos de "Yo Pongo Guapa Toluca" por toda la ciudad.

Las actividades incluyeron la limpieza de áreas públicas, la retirada de residuos, el mantenimiento de zonas verdes y el pintado de bordillos.

Pueden parecer tareas de mantenimiento ordinarias.

Pero también expresan algo más profundo.

Un espacio público comunica aquello a lo que una comunidad otorga valor y atención.

Un banco restaurado transmite que alguien debería poder sentarse allí.

Un jardín bien cuidado refleja que el vecindario espera que la vida siga floreciendo.

Una plaza limpia permite que familias, comerciantes, artistas y visitantes compartan el mismo entorno con mayor dignidad.

En CVTAS, rendimos homenaje a los habitantes de Toluca que aportan su tiempo y conocimientos a los espacios que forman parte de su vida cotidiana.

La identidad local no reside únicamente en monumentos, productos tradicionales o celebraciones especiales.

También vive en la esquina donde se reúnen los vecinos.

En el parque donde juegan los niños.

En la calle que un comerciante abre cada mañana.

En los colores, las plantas y los materiales que hacen que un barrio sea reconocible para quienes lo habitan.

El diseño puede ayudar a las comunidades a organizar estos espacios.

Pero un diseño responsable debe comenzar por escuchar.

Una persona mayor puede recordar cómo se utilizaba la plaza anteriormente. Un joven puede identificar por qué ya no resulta acogedora. Un jardinero entiende qué especies prosperan en el entorno local. Un comerciante sabe cómo influye el tránsito peatonal en la vida del barrio.

Cuando estas perspectivas guían el trabajo, la mejora trasciende la mera decoración.

Se convierte en participación.

La ciudad puede aportar equipamiento y coordinación.

Solo sus habitantes pueden generar sentido de pertenencia.

La identidad de Toluca se preserva a través de las tradiciones que celebra, y también mediante los espacios cotidianos que sus residentes se niegan a abandonar.

UN SISTEMA DE TURISMO INTELIGENTE NUNCA DEBERÍA INVISIBILIZAR AL CREADOR LOCAL

Hoy es el Día Mundial del Turismo

El lema de 2026 —Agenda digital e inteligencia artificial para rediseñar el turismo— invita al mundo a reflexionar sobre cómo la tecnología puede transformar la experiencia de descubrir un lugar.

Las herramientas digitales pueden ayudar a los visitantes a encontrar rutas culturales, comprender edificios históricos, traducir información local y planificar viajes más accesibles.

La inteligencia artificial puede personalizar recomendaciones y conectar a las personas con experiencias que, de otro modo, pasarían desapercibidas.

Pero un destino no es simplemente una colección de lugares localizables.

Es una comunidad.

La plataforma para visitantes de Toluca acerca a las personas a rutas culturales y experiencias en toda la ciudad: desde su arquitectura y sus vitrales hasta el arte público, las leyendas y las tradiciones locales.

Cada ruta depende del conocimiento humano.

Un guía comprende qué historia dota de significado a un edificio.

Un artesano sabe dónde se originó una técnica.

Un comerciante entiende cómo ha cambiado un barrio.

Un diseñador reconoce los colores, las formas y los materiales a través de los cuales la identidad local sigue evolucionando.

En CVTAS, creemos que el turismo digital debe fortalecer a esas personas, no reemplazarlas ni ocultarlas.

Una plataforma puede dirigir a los visitantes hacia un taller.

También debe identificar al artesano.

Un algoritmo puede recomendar una experiencia cultural.

No debe separar esa experiencia de la comunidad que la creó.

La tecnología cobra valor cuando ayuda a los auténticos creadores locales a mantenerse visibles, llegar a nuevas audiencias y participar económicamente en el interés que genera su cultura.

El turismo puede atraer a personas a una ciudad.

Un diseño responsable les ayuda a comprender de quién es la ciudad en la que han entrado.

El futuro del turismo cultural debe ser inteligente.

También debe seguir siendo humano, estar arraigado en lo local y responder ante las personas cuyo trabajo hace que un destino merezca ser descubierto.

CUANDO UNA CIUDAD ELIMINA UNA TARIFA, UN ARTESANO GANA ESPACIO PARA CREAR

Ayer, el Ayuntamiento de Toluca aprobó por unanimidad la exención de las tasas por uso de espacio público para los artesanos que participarán en la Feria y Festival Cultural Alfeñique 2026.

La medida también incluye a los comerciantes que participarán en la Feria de la Enchilada de San Buenaventura.

Una tasa administrativa puede parecer insignificante vista desde fuera del taller.

Para un artesano, puede representar materiales.

Embalaje.

Transporte.

Otro día de producción.

O la diferencia entre participar en la celebración cultural más importante de la ciudad y permanecer invisible ante ella.

El alfeñique no comienza en un puesto de feria.

Comienza en las manos de quienes preparan la mezcla, controlan su textura, moldean figuras delicadas, aplican color y preservan un saber transmitido a través de generaciones.

Su trabajo otorga a Toluca una de sus identidades culturales más distintivas.

En CVTAS rendimos homenaje a los artesanos del alfeñique de Toluca, porque la identidad debe generar oportunidades para quienes la mantienen viva.

Reducir las barreras de participación es un comienzo importante.

El comercio cultural responsable debe ir más allá.

Los artesanos necesitan espacios adecuados, condiciones transparentes y reconocimiento de su autoría. Sus productos requieren embalajes protectores, una procedencia verificable y acceso a clientes que valoren la destreza detrás del objeto.

El diseño y la tecnología pueden ayudar.

Un registro digital puede preservar el nombre del creador y el origen de la pieza. Una presentación contemporánea puede acercar el trabajo tradicional a nuevas audiencias. Las alianzas comerciales pueden ampliar las oportunidades sin separar el valor cultural de sus legítimos creadores.

Pero el artesano debe permanecer visible.

Una ciudad no protege la tradición simplemente exhibiendo sus productos.

Protege la tradición cuando las personas que elaboran esos productos pueden participar, obtener ingresos y seguir enseñando.

Eliminar una tarifa abre un espacio.

El respeto, la autoría y las oportunidades justas permiten que la cultura lo ocupe con dignidad.

CUANDO UNA PRENDA PORTA LA MEMORIA DE UNA COMUNIDAD

Una prenda de vestir puede ser más que simple tela.

Puede albergar lengua, memoria, lugar, técnica y generaciones de conocimiento.

Esta semana, la artesana mexicana Juliana Secundino Vargas, originaria de Naupan, Puebla, recibió el Premio Único en la categoría de Textiles durante el Concurso Nacional Grandes Maestras y Maestros del Patrimonio Artesanal de México 2026, celebrado en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Su pieza ganadora, el “Huipil de la Virgen”, fue confeccionada en lino italiano empleando técnicas tradicionales de bordado, pepenado e hilvanado en negativo. Su iconografía incluye animales, flores y frutas vinculados a la vida cultural de su comunidad.

Pero la verdadera historia no es el premio en sí.

Es aquello que el premio reconoce.

Juliana es portadora de un saber textil vinculado al Nawatlahtolli —la lengua náhuatl— y a técnicas transmitidas de generación en generación. Su obra representa algo más grande que la maestría artesanal individual: la supervivencia de la identidad cultural a través de las manos humanas.

Esa es la parte que merece ser honrada.

Porque la identidad no reside únicamente en monumentos o museos.

A veces, vive en una puntada.
En un patrón.
En una prenda elaborada con la pausa necesaria para recordar su origen.

En IDT Strategies Inc., historias como esta son la razón por la que CVTAS se fundamenta en la convicción de que la identidad local merece ser vista, respetada y preservada para el futuro.

No porque una marca otorgue valor a la identidad.

Sino porque las personas ya le habían dado valor mucho antes de que existiera marca alguna.

LA CULTURA PIERDE VALOR CUANDO SU CREADOR PERMANECE EN EL ANONIMATO

El 28 de septiembre es el Día Internacional del Acceso Universal a la Información.

La UNESCO reconoce el acceso a la información como una fuerza que posibilita la toma de decisiones informadas, la innovación, la inclusión y el progreso social.

Este principio también es aplicable al diseño y al comercio cultural.

Una prenda puede lucir un diseño hermoso sin revelar nada sobre su origen.

Un cliente puede ver el objeto final sin saber quién desarrolló la técnica, qué comunidad dio forma a su lenguaje visual o cuántos años de conocimiento fueron necesarios para producirlo.

Cuando esa información desaparece, la cultura puede reducirse a una simple decoración anónima.

En CVTAS, creemos que el diseño responsable debe preservar la autoría.

Una etiqueta puede identificar al creador.

Un registro de materiales puede explicar el origen y el proceso.

Una plataforma digital puede conectar al cliente con las personas y el lugar detrás de un objeto.

Un acuerdo comercial puede documentar cómo se comparten el reconocimiento y el valor económico.

Estas herramientas hacen más que proporcionar información de contexto.

Protegen las relaciones.

Un artesano no debería desaparecer cuando una técnica tradicional se incorpora a la moda contemporánea. Una comunidad no debería convertirse en una mera referencia estética sin participar en el proceso. Un diseñador que colabora de manera respetuosa debería poder mostrar cómo el conocimiento pasó de su fuente legítima a una nueva creación.

El acceso a la información también empodera al cliente.

Las personas pueden tomar decisiones más informadas cuando comprenden quién fabricó un objeto, qué materiales se utilizaron y si la historia presentada por una marca refleja una relación genuina.

La identidad cultural de Toluca vive a través de artesanos, diseñadores, costureras, fotógrafos, comerciantes y familias.

Sus nombres son parte del valor.

El futuro del comercio cultural no debería separar un producto del conocimiento humano que le dio sentido.

Un diseño hermoso puede atraer la atención.

Una procedencia transparente genera confianza.

El reconocimiento permite que las personas detrás de la obra permanezcan visibles a medida que la cultura llega a nuevos mercados y nuevas generaciones.

LA TRADICIÓN DE UNA CIUDAD PUEDE CRECER SIN DEJAR ATRÁS A SUS CREADORES

Toluca se prepara para su Feria y Festival Cultural Alfeñique 2026.

En el anuncio realizado el 23 de septiembre, la ciudad presentó un programa con más de 1.200 actividades. También dio a conocer planes para apoyar económicamente a los artistas locales, conectar a los visitantes con los negocios participantes mediante el “Alfeñique Pass” y ampliar las rutas de transporte del festival.

Estos elementos plantean distintas facetas de una misma cuestión cultural:

¿Quién participa y quién se beneficia cuando una tradición atrae al público?

El artesano que moldea una delicada figura de alfeñique posee una destreza que ningún cartel del festival puede replicar. Los artistas locales aportan nuevas voces a la celebración. Los comerciantes integran a los visitantes en la economía cotidiana de la ciudad. Un transporte accesible permite que más personas conozcan y vivan esta obra.

En CVTAS, creemos que la identidad de una ciudad se fortalece cuando sus creadores permanecen visibles en ella.

El diseño puede invitar a descubrir Toluca. El comercio cultural puede generar nuevas oportunidades. Ninguno de ellos debe convertir a quienes sostienen la tradición en un mero elemento decorativo anónimo.

El próximo festival brinda la oportunidad de observar de cerca las manos que hacen posible lo que celebramos, así como el apoyo práctico que esas manos necesitan para seguir creando.

Una tradición no se preserva simplemente repitiendo su imagen.

Se mantiene viva cuando sus creadores cuentan con el reconocimiento, las oportunidades y la comunidad necesarios para impulsarla hacia el futuro.

ES POSIBLE QUE LA PRÓXIMA ECONOMÍA YA EXISTA EN EL CUADERNO DE UNA MUJER

El 21 de septiembre, Toluca anunció la segunda generación de su Escuela Municipal de Emprendimiento.

El programa seleccionó a 486 participantes de entre 525 aspirantes.

El sesenta y siete por ciento son mujeres.

El nuevo grupo representa a las 48 delegaciones de Toluca y a quince municipios vecinos.

El programa combina formación metodológica, orientación personalizada, alianzas estratégicas y opciones de financiamiento destinadas a fortalecer las empresas locales.

Detrás de esas cifras hay ideas individuales.

Una costurera que contempla lanzar su primera colección independiente.

Una artesana que intenta fijar el precio de su trabajo sin devaluar años de conocimiento.

Una diseñadora que busca socios para una producción responsable.

Una empresa familiar que se prepara para llegar a clientes más allá de su propio barrio.

En CVTAS, creemos que la identidad local se convierte en una fuerza económica cuando sus creadores poseen las herramientas para construir empresas sostenibles en torno a sus conocimientos.

El talento importa.

También importan la fijación de precios, los contratos, el financiamiento, la distribución, la visibilidad digital y la protección de la autoría.

Un producto hermoso no puede sustentar un medio de vida si su creador no comprende sus costos.

El reconocimiento cultural resulta incompleto cuando la atención nunca se transforma en oportunidad.

Un escaparate digital puede conectar a un negocio local con nuevos clientes.

La mentoría profesional puede ayudar a una emprendedora a convertir una idea en un modelo viable.

Las alianzas estratégicas pueden facilitar el acceso a la producción, a los mercados y a conocimientos que serían difíciles de obtener por cuenta propia.

Pero el crecimiento nunca debería exigir que un creador borre la identidad que hizo distintiva a su empresa.

El 1 de octubre, los participantes del programa asistirán a una presentación sobre desarrollo empresarial centrada en herramientas, experiencia y estrategias para consolidar proyectos locales.

Ese conocimiento puede generar efectos que trascienden los límites de un aula.

Cuando una mujer fortalece su empresa, puede generar ingresos para su familia, empleo para otros profesionales y una vía creíble para la próxima creadora que observa su progreso.

Una economía no se construye únicamente dentro de las grandes instituciones.

A veces comienza con una muestra, un cálculo y una idea cuidadosamente guardada en el cuaderno de alguien.

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD NO DEBERÍA BORRAR AL CREADOR ORIGINAL

El fin de semana pasado, la feria Resotex en Plasencia reunió a diseñadores, artesanos, emprendedores e instituciones de España y Portugal en torno a la moda sostenible, la artesanía textil y la circularidad.

Su programa incluyó puestos de artesanía, demostraciones en vivo, talleres de reciclaje textil, intercambio de ropa, debates profesionales y un desfile de moda sostenible.

El encuentro demostró que la reutilización puede generar algo más que valor ambiental.

Puede preservar el conocimiento humano.

Una prenda encierra decisiones tomadas mucho antes de llegar al cliente:

Quién seleccionó el material.

Quién desarrolló el patrón.

Quién cortó y ensambló la pieza.

Qué comunidad influyó en sus colores, formas o técnicas.

Cuando esa prenda se repara o transforma, un nuevo creador añade otra capa a su historia.

En CVTAS, creemos que el diseño sostenible debe preservar ambas capas.

Un artesano no debería desaparecer cuando una técnica tradicional se incorpora a la moda contemporánea. Un especialista en reparaciones no debería volverse invisible cuando su trabajo prolonga la vida útil de una prenda. Una comunidad no debería reducirse a una referencia estética mientras otra persona se queda con el valor económico.

Esta lección tiene cabida en Toluca.

La identidad local puede inspirar la moda contemporánea y el comercio cultural. Los textiles recuperados pueden convertirse en nuevos productos. Los diseñadores pueden reinterpretar materiales familiares para nuevas audiencias.

Pero una transformación responsable requiere conocer la procedencia, fomentar la colaboración y otorgar reconocimiento.

Una etiqueta de material puede registrar el origen.

Una plataforma digital puede conectar a creadores con clientes.

Una alianza comercial puede distribuir el valor de manera más justa.

Ninguna de estas herramientas puede sustituir la relación entre el diseñador y las personas cuyo conocimiento hizo posible la obra.

La moda circular se pregunta adónde irá el material a continuación.

La responsabilidad cultural se pregunta qué historia viaja con él.

El diseño más sólido responde a ambas preguntas.

Una segunda vida debería preservar el valor del material.

También debería mantener visibles a sus autores humanos.

UN LUGAR CONSERVA SU IDENTIDAD CUANDO SE RECONOCE A LAS PERSONAS QUE LO CONSTRUYEN

Ayer, 20 de septiembre de 2026, miles de artesanos llenaron las calles de Morelia con motivo del 25.º aniversario del Día del Artesano Michoacano.

Llegaron desde comunidades de todo Michoacán portando algo más que simples objetos.

Traían consigo técnicas.
Saberes familiares.
Identidad regional.
Años de repetición, paciencia y memoria.

Durante la celebración, 65 artesanos recibieron un reconocimiento a su trayectoria. Lo que hace que este reconocimiento sea especialmente significativo es la forma en que fueron elegidos: sus propias comunidades los seleccionaron por su contribución a las 16 ramas artesanales de Michoacán. Muchos de ellos habían dedicado más de 25 años a su oficio.

Más de 4.000 creadores de comunidades de todo el estado participaron en la celebración, incluida la procesión tradicional por el centro histórico de Morelia.

Aquí hay una lección importante.

Los lugares no adquieren identidad simplemente porque alguien les diseñe un logotipo.

La adquieren porque generaciones de personas crean algo que solo podría haber surgido de allí.

Una pieza de cobre martillado de Santa Clara del Cobre. Una figura de barro de Capula.
Un molcajete de piedra volcánica de San Nicolás Obispo.

Detrás de cada una hay una persona, una comunidad y un saber acumulado.

Para quienes trabajamos con la identidad local, incluido CVTAS, esa distinción es fundamental.

El símbolo nunca debe cobrar más importancia que las personas que le dieron sentido.

La identidad local no es algo que se extrae.

Es algo que se reconoce, se valora y se proyecta hacia el futuro.

Ayer en Morelia, 65 artesanos fueron reconocidos por las comunidades que mejor conocen su trabajo.

Quizás esa sea una de las definiciones más auténticas de patrimonio que existen:

Una comunidad diciendo: «Esta persona ayudó a preservar quiénes somos».

ANTES DE QUE UN FESTIVAL SE CONVIERTA EN RECUERDO, ALGUIEN DEBE CREAR EL ESPACIO PARA QUE EXISTA

El 17 de septiembre, Toluca informó sobre los preparativos en curso para la Feria y Festival Cultural Alfeñique 2026.

La ciudad coordina la movilidad, la logística, la seguridad, los espacios públicos y las operaciones del festival, preparándose para recibir a visitantes de todo el Estado de México y de otras entidades.

Los equipos municipales también se han reunido con los comerciantes del Mercado Juárez, lugar donde se llevarán a cabo los conciertos principales.

Puede que esta labor nunca llegue a ser la parte más fotografiada del festival.

Sin embargo, determinará cómo lo vive la gente.

Un comerciante comprende cómo el flujo de peatones afecta el funcionamiento de un mercado activo.

Un artesano entiende el cuidado necesario para proteger creaciones delicadas.

Un profesional del transporte anticipa cómo confluirán miles de desplazamientos individuales.

Un gestor cultural debe crear espacio para la tradición, la expresión contemporánea y la participación ciudadana, sin permitir que una faceta anule a las otras.

En CVTAS, rendimos homenaje a los artesanos, comerciantes, profesionales de la cultura y equipos de servicio público cuya coordinación fortalece la identidad de Toluca.

La Feria del Alfeñique no cobra sentido únicamente por lo que ven los visitantes.

Su significado reside también en el conocimiento empleado para prepararla.

El diseño cultural comienza escuchando a quienes conocen el lugar.

Protege el acceso, reconoce la autoría y permite que los creadores locales participen del valor económico generado por la identidad que ellos mismos sostienen.

Un festival puede atraer nuevos públicos a Toluca.

Un comercio cultural responsable garantiza que los artesanos y negocios locales mantengan su visibilidad cuando lleguen esos públicos.

Eso requiere más que simple decoración.

Requiere planificación, colaboración y respeto hacia las personas cuyo trabajo diario otorga legitimidad a la celebración.

Los visitantes recordarán los colores, sabores, la música y los objetos elaborados con esmero.

Detrás de esos recuerdos habrá cientos de decisiones tomadas por personas que entendieron que la cultura merece tanto imaginación como organización.

En CVTAS, el orgullo no se añade una vez terminado el trabajo.

El orgullo está presente en la manera misma de realizarlo.

EL DISEÑO CULTURAL PERTENECE A LAS PERSONAS QUE LO IMPULSAN

“La Indigenous New York Fashion Week” concluyó su segunda edición este mes en la “American Indian Community House”, situada en el Distrito de la Moda de Manhattan.

Su programa de pasarela contó con la participación de 30 diseñadores indígenas provenientes de regiones como América del Norte, América del Sur, Oceanía y Australia.

Las colecciones no limitaron la identidad indígena al pasado.

Jóvenes diseñadores integraron conocimientos ancestrales en la sastrería contemporánea, la moda urbana (*streetwear*), el trabajo con cuentas y siluetas experimentales. Algunos utilizaron materiales de segunda mano y reciclados. Otros trabajaron de forma colectiva con artesanos indígenas, manteniendo siempre el vínculo entre los nombres, las técnicas y las comunidades de origen y las prendas terminadas.

Esa conexión es fundamental.

A menudo, la moda celebra la imaginería cultural tras desvincularla de las personas que le dieron sentido.

El diseño liderado por indígenas demuestra otra posibilidad:

Los creadores pueden mantener su autoría.

El conocimiento tradicional puede acceder a los mercados contemporáneos sin caer en el anonimato.

La sostenibilidad puede abarcar no solo el material, sino también la continuidad de la comunidad que lo respalda.

En CVTAS, creemos que este principio debe formar parte de todo ecosistema de diseño local responsable.

La lección no consiste en agrupar diversas culturas indígenas en una sola categoría, ni en imitar el lenguaje visual de otra comunidad.

Se trata de reconocer una responsabilidad profesional compartida.

Una prenda inspirada en conocimientos culturales debe preservar su origen. La colaboración debe ser transparente. Los artesanos y diseñadores deben permanecer visibles dentro de la cadena de valor. El comercio cultural debe generar oportunidades significativas para aquellas personas cuya identidad contribuye a crear dicho valor.

Para Toluca y las comunidades de todo México, la moda local puede convertirse en un puente entre la memoria y el desarrollo económico.

Pero ese puente debe sostener a quienes lo cruzan.

El patrimonio no es un archivo de diseño a la espera de ser explotado.

Es un conocimiento vivo, portado por creadores que tienen nombres, familias, derechos y aspiraciones profesionales.

El diseño cultural alcanza el futuro con mayor honestidad cuando sus autores llegan a él junto con su obra.

EL DISEÑO PROTEGE LA IDENTIDAD CUANDO CUIDA A LAS PERSONAS QUE LA CREAN

Hoy al mediodía, México llevará a cabo su segundo simulacro nacional de 2026.

El 19 de septiembre evoca el recuerdo de los devastadores terremotos de 1985 y 2017. Este ejercicio nacional invita a familias, instituciones y empresas a transformar ese recuerdo en preparación.

Para la comunidad creativa de Toluca, la preparación también protege la cultura.

Un taller artesanal alberga más que materiales.

Contiene técnicas desarrolladas a lo largo de años de práctica.

Un estudio de moda contiene más que prendas.

Contiene medios de vida, relaciones e ideas mediante los cuales la identidad local llega a audiencias contemporáneas.

Un negocio tradicional puede resguardar el trabajo y la memoria de varias generaciones.

Nada de esto puede separarse de la seguridad de las personas que lo crean.

En CVTAS, creemos que el diseño debe proteger la vida humana antes que un objeto.

El diseño determina si una salida permanece visible.

Influye en cómo se aseguran estanterías, equipos y mesas de trabajo.

Puede hacer comprensible la información de emergencia, crear rutas de evacuación accesibles y ayudar a un equipo a identificar quién podría necesitar asistencia.

Un espacio hermoso que se vuelve peligroso durante una emergencia no ha sido diseñado de manera responsable.

Esta responsabilidad se extiende al comercio cultural.

Artesanos, diseñadores, costureras, comerciantes y profesionales de la producción necesitan espacios de trabajo seguros donde sus conocimientos puedan seguir generando identidad y valor económico. La planificación ante emergencias debe incluir a todas las personas, no solo a las más rápidas o físicamente capaces.

La preparación no puede eliminar todos los riesgos.

Pero puede evitar que la confusión se convierta en un peligro adicional.

Un simulacro dura unos minutos.

Los hábitos que genera pueden proteger a una familia, a un taller y al conocimiento cultural que ambos resguardan.

La identidad de Toluca vive a través de su gente.

Proteger a esas personas es uno de los actos de diseño más importantes que una ciudad puede llevar a cabo.

EL REBOZO LLEVA CONSIGO MÁS QUE COLOR. LLEVA CONSIGO A UNA COMUNIDAD

Un rebozo puede ser hermoso. Pero la belleza es solo la superficie.

Esta semana, en la Ciudad de México, Emilia Santos Pozadas —artesana nahua de Hueyapan, Puebla— participó en la 24.ª edición de *Tápame con Tu Rebozo: Arte Textil*. Emilia forma parte de un colectivo de mujeres artesanas indígenas de su comunidad que hablan náhuatl y mantienen vivas tradiciones textiles arraigadas en el conocimiento y la identidad locales.

El encuentro reunió a 50 artesanos de 12 estados mexicanos, incluyendo representantes de las comunidades nahua, tsotsil, p’urhépecha, zapoteca, mixe, totonaca y otras comunidades indígenas. El evento se diseñó no solo para exhibir textiles, sino para propiciar un contacto directo entre los creadores y el público, permitiendo a los artesanos vender sus obras sin intermediarios.

Emilia expresó la alegría y el orgullo que le producía formar parte de esta celebración.

Ese orgullo es importante.

Porque un rebozo no es simplemente una prenda.

Puede llevar consigo el territorio.
El idioma.
La técnica.
El saber familiar.
La memoria.

Y detrás de cada pieza hay personas cuyo trabajo ha mantenido vivas esas tradiciones mucho antes de que la industria de la moda descubriera el lenguaje del «patrimonio».

Para quienes trabajamos con la identidad local, incluido CVTAS, la lección es importante:

La cultura nunca debe convertirse en una decoración desvinculada de las personas que la crearon.

El futuro del diseño basado en la identidad debe construirse sobre el reconocimiento, la atribución, la continuidad y la dignidad económica, y no sobre la extracción de símbolos de las comunidades.

Una prenda puede viajar muy lejos.

La historia de quién la elaboró debe viajar con ella.

UNA RECETA GENERA VALOR CUANDO LA PERSONA QUE COCINA PERMANECE VISIBLE

Toluca se prepara para la tradicional Feria de la Enchilada, que se celebrará del 2 al 4 de octubre en San Buenaventura.

Este evento gratuito reunirá gastronomía, música y convivencia familiar como parte de la Feria y Festival Cultural Alfeñique 2026.

Su importancia comienza mucho antes de que se sirva el primer plato.

Quien cocina selecciona el chile, prepara la salsa e identifica el momento exacto en que la tortilla ha absorbido suficiente sabor sin perder su estructura.

Esas decisiones pueden parecer instintivas.

En realidad, representan un conocimiento forjado a través de la observación, la repetición y la memoria.

En CVTAS, rendimos homenaje a las cocineras, los cocineros y las familias de San Buenaventura, pues su labor fortalece la identidad y la economía viva de Toluca.

Una receta tradicional puede inspirar el diseño contemporáneo.

Sus colores pueden definir una paleta textil; sus ingredientes pueden dar forma a una narrativa visual; su preparación puede ayudar a un diseñador a comprender la hospitalidad, la secuencia y el vínculo entre un objeto y las personas reunidas a su alrededor.

El comercio cultural puede llevar esa inspiración a nuevas audiencias.

Pero dicha relación debe preservar la autoría.

La persona que cocina no debe desaparecer cuando la receta se convierte en un producto comercial. La comunidad no debe quedar reducida a una referencia decorativa mientras otra parte se apropia del valor generado. Diseñadores, instituciones culturales y empresas deben reconocer el origen, colaborar con transparencia y crear oportunidades para los creadores locales legítimos.

El programa cultural más amplio del municipio también reconoce a ilustradores y fotógrafos locales, cuyas obras llegarán a los espacios públicos de Toluca.

En conjunto, cocineros, músicos, artistas y diseñadores demuestran que la identidad no se limita a un solo producto o símbolo visual.

Es un ecosistema de personas que crean significado.

Una receta puede alimentar a una familia.

Una feria puede dar a conocer esa receta a toda una ciudad.

El diseño responsable y el comercio cultural pueden ayudar a sus creadores a proyectar ese valor sin separar la tradición de las manos que la hicieron posible.

EL MAÍZ SE CONVIERTE EN CULTURA CUANDO UNA COMUNIDAD SABE QUIÉN LO CUIDÓ

El fin de semana pasado, San Juan Tilapa fue sede de la cuarta Feria del Maíz de Toluca.

El encuentro promovió el maíz cultivado por agricultores del sur de Toluca a través de la gastronomía, el arte, la música y actividades comunitarias.

Los visitantes encontraron tamales, tortillas, esquites, chileatole y atole, junto con arte en semillas, cartonería, danza y otras expresiones culturales.

La celebración conectó diversas formas de conocimiento.

El agricultor comprende el suelo, las estaciones y las variedades capaces de crecer en un lugar específico.

El cocinero entiende cómo la textura, el calor y los tiempos de cocción transforman el grano en algo que la familia reconoce.

El artesano o diseñador comprende cómo el color, la forma y la memoria pueden trasladar la identidad local a un nuevo objeto.

En CVTAS, rendimos homenaje a los agricultores, cocineros, artesanos y familias de San Juan Tilapa, porque su trabajo fortalece la identidad de Toluca.

Pero el reconocimiento debe ir más allá de la representación.

La identidad local puede generar oportunidades económicas cuando los productores y los creadores culturales legítimos permanecen visibles dentro de la cadena de valor.

La moda y el diseño pueden aprender de la paleta natural, la geometría y la cultura material que rodean al maíz. El comercio cultural puede acercar esas ideas a nuevas audiencias.

Esa relación debe comenzar con respeto.

Un diseño inspirado en una comunidad no debe borrar a dicha comunidad. Un producto que se beneficia de la identidad local debe generar valor para las personas cuyo trabajo y conocimiento dieron sentido a esa identidad.

Esta es la responsabilidad que impulsa a CVTAS:

Conectar el orgullo local con el diseño contemporáneo sin separar la cultura de sus autores.

El maíz sustenta nuestra alimentación.

También conlleva conocimiento agrícola, memoria familiar y el vocabulario creativo de un lugar.

Un festival puede celebrar ese legado durante un fin de semana.

El diseño responsable y el comercio cultural pueden ayudar a proteger su valor durante todo el año.

UN MERCADO SE CONVIERTE EN PATRIMONIO FAMILIA A FAMILIA

Esta semana, el Mercado 16 de Septiembre de Toluca celebró 51 años de historia y servicio a la comunidad.

El mercado inició una nueva etapa en su ubicación actual en 1975.

Hoy en día, algunos de sus negocios han pasado ya por tres o cuatro generaciones de las mismas familias.

Esa continuidad no es automática.

Un mercado se mantiene vivo porque alguien llega antes que los clientes.

Un comerciante selecciona productos, prepara su puesto y recuerda las preferencias de un cliente habitual. Una hija aprende a gestionar el negocio. Un nieto descubre que servir a la comunidad exige disciplina mucho antes de generar reconocimiento.

Con el tiempo, esas acciones cotidianas se convierten en parte de la identidad de la ciudad.

En CVTAS, rendimos homenaje a los comerciantes y familias del Mercado 16 de Septiembre, pues su labor conecta la memoria cultural de Toluca con su economía viva.

Un mercado tradicional no es simplemente un edificio donde se realizan transacciones.

Es una red de confianza.

Los vecinos intercambian noticias mientras adquieren lo que sus familias necesitan. Productores y comerciantes conectan el saber local con la vida urbana. Las recetas perduran porque los ingredientes siguen disponibles, y porque alguien comprende cómo deben seleccionarse y utilizarse.

El municipio también ha reconocido que preservar el mercado requiere un trabajo coordinado entre el gobierno y los comerciantes, incluyendo una mayor atención al mantenimiento y a las condiciones laborales.

Esa responsabilidad es fundamental.

El patrimonio nunca debe convertirse en una excusa para idealizar una infraestructura envejecida o para pasar por alto las necesidades de las personas que la sostienen.

Proteger un mercado histórico significa dignificar el trabajo que en él se realiza.

Significa garantizar que la tradición cuente con instalaciones seguras, oportunidades económicas y el apoyo institucional necesario para llegar a la siguiente generación.

Las paredes pueden albergar un mercado.

Solo las personas pueden dotarlo de memoria, carácter y continuidad.

Durante 51 años, las familias del Mercado 16 de Septiembre han hecho más que vender mercancías.

Han ayudado a Toluca a reconocerse a sí misma.

UNA TRADICIÓN SOBREVIVE CUANDO ALGUIEN ENSEÑA A LAS SIGUIENTES MANOS

Este fin de semana, en la Ciudad de México, Arturo Estrada Hernández no se limitaba a exhibir un rebozo.

Estaba enseñando a alguien cómo elaborar uno.

Estrada es un maestro tejedor de Santa María del Río, San Luis Potosí, que ha dedicado cerca de cuatro décadas al rebozo. El 12 de septiembre, el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos de México lo invitó a impartir un taller intensivo sobre el tejido de rebozos en telar de cintura. Al día siguiente, participó junto a otros artesanos en Maestros del rebozo, un conversatorio sobre técnica, proceso, trayectoria y tradición.

Su vínculo con este oficio comenzó mucho antes.

Según la Secretaría de Cultura de México, Estrada ingresó a la Escuela Taller de Rebozo de Santa María del Río en 1979, a los nueve años de edad; allí aprendió las técnicas tradicionales de la mano del maestro tejedor Cecilio Duarte Sánchez. Más tarde, él mismo se convirtió en instructor. Su obra ha obtenido reconocimiento a nivel nacional, incluyendo múltiples galardones por el tejido y diseño de rebozos.

Esa evolución es fundamental.

Aprendiz. Artesano. Maestro. Instructor.

Una tradición cultural no sobrevive simplemente porque se conserve un objeto.

Sobrevive porque alguien sabe elegir el hilo.

Alguien recuerda la tensión del telar.

Alguien comprende el patrón.

Y, finalmente, alguien decide enseñar a otra persona.

Eso es patrimonio vivo.

Para IDT Strategies Inc., y para la filosofía detrás de CVTAS, esta es la razón por la que la identidad local tiene tanta importancia.

No porque la tradición deba convertirse en mera decoración.

Sino porque, detrás de cada símbolo distintivo de un lugar, hay personas que han pasado años —a veces toda una vida— aprendiendo a crearlo.

El rebozo de Santa María del Río no es importante solo por su belleza.

Es importante porque todavía hay manos que saben cómo elaborarlo.

Y porque maestros como Arturo Estrada Hernández se aseguran de que otras manos también aprendan a hacerlo.

Así es como sobrevive la identidad.

UNA CIUDAD RECUERDA QUIÉN ES CUANDO LAS GENERACIONES SE REÚNEN EN LA MISMA PLAZA

Hoy, las familias se reunirán en la Plaza de los Mártires de Toluca para una celebración pública de la Independencia de México.

El programa del 15 de septiembre comienza con una reunión comunitaria gratuita a las 5:30 p. m., seguida de música, el tradicional Grito de Independencia y un espectáculo de luces y fuegos artificiales.

El programa público se desarrollará a lo largo de la velada.

Su significado se ha ido gestando a través de generaciones.

Una abuela entra en la plaza portando recuerdos de las celebraciones de su infancia.

Un padre o una madre transmite tradiciones familiares a su hijo o hija.

Un artesano reconoce colores, formas y símbolos que han influido en la creatividad local.

Un trabajador municipal prepara el espacio público donde miles de historias individuales pueden convertirse en una experiencia compartida.

Así es como se mantiene viva la identidad cívica.

No porque cada generación viva la celebración exactamente de la misma manera, sino porque cada una es invitada a comprenderla, reinterpretarla y darle continuidad.

En CVTAS, rendimos homenaje a las familias, artistas, artesanos y profesionales del servicio público de Toluca, pues su participación fortalece la identidad de la ciudad.

Toluca no es simplemente el lugar donde tendrá lugar la ceremonia de esta noche.

Su plaza, arquitectura, música, expresiones creativas y memoria colectiva moldean activamente el significado de la ocasión.

La identidad no se puede fabricar simplemente colocando colores patrios en un objeto.

Debe surgir de una relación auténtica con las personas y los lugares que esos colores representan.

El diseño puede hacer visible el orgullo local.

La cultura dota a ese diseño de significado.

La participación comunitaria le otorga continuidad.

Esta noche, miles de personas dirigirán su mirada hacia las mismas luces.

Cada una llegará portando una historia familiar distinta.

Por un instante, esas historias habitarán la misma plaza, y Toluca se reconocerá en ellas.

CUANDO TOLUCA COMPARTE UNA RECETA, LA CIUDAD VIAJA CON ELLA

El 9 de septiembre, Toluca anunció que los chefs Katsunori Escamilla y Frida Oros participarán en el Festival de Cultura Gastronómica de Suwon, en Corea del Sur.

Llevarán una muestra de la riqueza culinaria de Toluca ante una audiencia internacional.

Una receta puede cruzar una frontera en cuestión de minutos.

El conocimiento que la respalda puede haber tardado generaciones en desarrollarse.

Este conocimiento reside en la elección de un ingrediente, la preparación de una salsa, la paciencia que exige un proceso tradicional y la memoria de cómo una familia o un barrio entiende el sabor.

Cuando un chef presenta ese saber a nivel internacional, el resultado trasciende la comida.

Es una conversación entre lugares.

En CVTAS, rendimos homenaje a Katsunori Escamilla, a Frida Oros y a los cocineros, productores y familias cuyo saber culinario fortalece la identidad de Toluca.

La gastronomía de una ciudad no es obra de un único restaurante o institución formal.

Surge de los mercados, las cocinas domésticas, los ingredientes locales, las celebraciones familiares y las innumerables decisiones tomadas por personas cuyos nombres quizá nunca aparezcan en un menú.

Los chefs profesionales pueden brindar una nueva plataforma a esa historia colectiva.

Su responsabilidad no es congelar la tradición en el pasado, sino comprenderla lo suficientemente bien como para crear, intercambiar e innovar sin borrar su origen.

El encuentro en Suwon genera también reciprocidad.

Los representantes de Toluca pueden dar a conocer los sabores de la ciudad a otra comunidad, al tiempo que regresan con técnicas, ideas y vínculos capaces de enriquecer su propia labor.

La identidad no se debilita al entablar un diálogo genuino.

Al contrario, cobra mayor conciencia de aquello que la hace única.

Dos chefs prepararán los platos.

La memoria, los ingredientes y el carácter creativo de Toluca viajarán con ellos.

LOS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE UNA CIUDAD NO SON SU PASADO; SON LOS AUTORES DE SU PRESENTE

El 5 de septiembre, más de mil adultos mayores se reunieron en una celebración del DIF Toluca llena de música, recuerdos y alegría.

El evento se inspiró en las décadas de 1960 y 1970. Los participantes disfrutaron de una serenata con mariachi y de presentaciones artísticas a cargo del grupo de adultos mayores “Nueva Ilusión”.

El municipio también dotó de nuevo equipamiento a sus centros de día y clubes, fortaleciendo así los espacios destinados a la recreación, el cuidado y la inclusión social.

Estos detalles transmiten un mensaje importante.

No se debe reconocer a los adultos mayores únicamente por lo que aportaron hace décadas.

Siguen aportando en el presente.

Preservan historias familiares, recuerdos del vecindario y conocimientos que rara vez figuran en los archivos oficiales. Asimismo, continúan forjando amistades, desarrollando talentos, participando en la vida cultural y creando experiencias que pertenecen plenamente al hoy.

En CVTAS rendimos homenaje a los adultos mayores de Toluca —y a las familias y profesionales que ayudan a mantener los espacios para su participación—, pues sus vidas fortalecen la identidad de la ciudad.

La identidad no se transmite en una sola dirección.

Las generaciones más jóvenes heredan historias de quienes les precedieron. A su vez, las generaciones mayores descubren nueva música, tecnologías, relaciones y posibilidades a través de las personas que les rodean.

Una ciudad honra la memoria de la manera más significativa cuando no la utiliza para confinar a nadie en el pasado.

Un envejecimiento digno requiere cuidados.

También requiere independencia, visibilidad, amistad y oportunidades para mantenerse activo en la comunidad.

Más de mil personas se reunieron para recordar.

También bailaron, actuaron y crearon nuevos recuerdos.

Los mayores de Toluca portan la historia de la ciudad.

Siguen siendo autores activos de todo aquello en lo que la ciudad se está transformando.

APRENDIÓ A USAR EL TELAR A LOS NUEVE AÑOS. DÉCADAS MÁS TARDE, SIGUE TRANSMITIENDO ESE SABER

En agosto de 1979, Arturo Estrada Hernández tenía nueve años cuando ingresó a la Escuela Taller de Rebozo en Santa María del Río, San Luis Potosí.

Inicialmente, llegó allí como aprendiz.

Lo que siguió se convirtió en una vida entera dedicada al oficio.

Estrada aprendió la elaboración tradicional del rebozo bajo la tutela del maestro artesano Cecilio Duarte Sánchez. Con el paso de las décadas, él mismo se convirtió en maestro rebocero y, lo que es fundamental, en un instructor encargado de ayudar a las nuevas generaciones a comprender un oficio que no puede simplemente descargarse, automatizarse ni reconstruirse una vez que se rompe su cadena humana.

Esa cadena sigue vigente.

Este mes de septiembre, el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos de México dedica un programa público completo al rebozo como patrimonio cultural vivo. Artesanos del Estado de México, San Luis Potosí, Morelos y otras comunidades comparten directamente con el público técnicas de tejido, teñido, anudado y acabado.

Además, el 12 de septiembre, Estrada —descrito por la Secretaría de Cultura de México como un maestro rebocero galardonado y con más de cuatro décadas de experiencia— impartirá un taller especializado en tejido tradicional en telar de cintura. Al día siguiente, participará en *Maestros del rebozo*, un conversatorio sobre técnica, maestría artesanal y transmisión de saberes junto a otros artesanos mexicanos.

Eso es lo que hace que esta historia trascienda la prenda misma.

Un rebozo lleva consigo las decisiones de quien preparó el hilo.

El ritmo de quien trabajó en el telar.

La precisión de quien dio acabado a los extremos.

Y la memoria de la comunidad que les enseñó cómo hacerlo.

La Secretaría de Cultura de México describe el rebozo no como un objeto estancado en la historia, sino como una tradición cuyos conocimientos, creatividad y memoria permanecen vivos gracias a las personas que lo elaboran y lo transmiten.

Para CVTAS, esa idea es profundamente significativa.

La identidad no se crea simplemente poniendo el nombre de una ciudad en un producto.

Se construye comprendiendo a las personas, las habilidades, los lugares y las historias que hicieron que ese nombre valiera la pena llevarlo en primer lugar. Arturo Estrada Hernández ha dedicado la mayor parte de su vida a hacer exactamente eso:

transmitir la identidad de unas manos a otras.

LA BELLEZA SE CONVIERTE EN IDENTIDAD CUANDO LAS PERSONAS LA CUIDAN JUNTAS

Hoy, 12 de septiembre, familias y trabajadores de servicios públicos de toda Toluca se unen a una nueva jornada comunitaria de "Yo Pongo Guapa Toluca"

La iniciativa abarcará labores de limpieza, pintura, poda y mantenimiento en cementerios, escuelas, parques, calles y espacios de convivencia vecinal en diversas delegaciones.

Pueden parecer tareas cotidianas.

Pero también son actos de pertenencia.

Un vecino que barre el sendero de un cementerio protege un lugar donde descansan generaciones de historias familiares.

Un padre o madre que pinta una escuela contribuye al entorno donde otro niño aprenderá.

Un trabajador municipal que restaura un banco ayuda a preservar uno de esos pequeños espacios donde los vecinos se encuentran.

En CVTAS, rendimos homenaje a las familias y a los trabajadores de servicios públicos de Toluca, pues su responsabilidad compartida fortalece la identidad de la ciudad.

La identidad no se preserva únicamente gracias a especialistas.

Se renueva cada vez que los residentes se niegan a considerar los espacios públicos como un problema ajeno.

El gobierno aporta organización, equipo y apoyo profesional. La ciudadanía contribuye con tiempo, conocimiento local y ese vínculo emocional que transforma el mantenimiento en cuidado comunitario.

Ninguna de estas aportaciones debe pasar desapercibida.

Un parque limpio volverá a requerir atención con el tiempo. La pintura sufrirá el desgaste. Las hojas volverán a cubrir los senderos.

Eso no resta valor al trabajo realizado hoy.

Al contrario, demuestra que el sentido de pertenencia no se limita a un gesto único.

Es una relación que debe renovarse constantemente.

Una ciudad hermosa no es simplemente aquella que luce bien en las fotografías.

Es aquella cuyos habitantes demuestran, una y otra vez, que sus espacios cotidianos merecen ser cuidados.

LO QUE PERMANECE SIN USO EN UN HOGAR, PUEDE DEVOLVER LA MOVILIDAD A OTRO

Toluca ha lanzado una campaña comunitaria para dar una segunda vida a los dispositivos de asistencia para la movilidad.

Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, el «Donatón» del DIF Toluca recibirá sillas de ruedas, andaderas, bastones, muletas, órtesis y barras de apoyo destinadas a personas con discapacidad permanente y adultos mayores en situación de vulnerabilidad económica.

La campaña comienza con una invitación sencilla:

Busca en el armario, el cuarto de almacenamiento o ese rincón donde algún dispositivo pueda estar guardado sin uso.

Una silla de ruedas que ya cumplió su función para una familia puede ayudar a otra persona a salir de casa de manera independiente. Una andadera puede devolver la confianza. Un bastón puede hacer posible, nuevamente, un desplazamiento cotidiano.

Pero la redistribución requiere más que generosidad.

Los dispositivos deben ser recolectados, inspeccionados y entregados a la persona que los necesita. Instituciones públicas, universidades, organizaciones de salud y empresas privadas han acordado participar como aliados en la recolección y donación.

Esa cooperación transforma un objeto en desuso en capacidad comunitaria.

En CVTAS, rendimos homenaje a las familias, técnicos, instituciones y profesionales del cuidado que participan en el Donatón, pues su labor fortalece la identidad de Toluca.

La identidad de una ciudad no se define únicamente por sus monumentos o festividades.

También se manifiesta en cómo los habitantes reconocen las necesidades de los demás y en su disposición para poner nuevamente en circulación algo útil.

La reutilización preserva el valor material.

En este caso, también puede restaurar la autonomía, la participación y la dignidad.

Una familia abre un espacio de almacenamiento.

Otra persona recupera la posibilidad de desplazarse por la ciudad.

Eso no es simplemente una donación.

Es sentido de pertenencia expresado a través de la acción.

LAS LUCES DE LA CIUDAD SE CONVIERTEN EN RECUERDO CUANDO LAS FAMILIAS CAMINAN BAJO ELLAS

El 8 de septiembre, Toluca anunció la finalización de la instalación de 189 piezas luminosas y decorativas para las celebraciones patrias de la ciudad.

Las cuadrillas de obras públicas municipales rehabilitaron y colocaron estos adornos en lugares como Los Portales, la Plaza de los Mártires, la Alameda Central, el Paseo Colón y el Andador Constitución.

Las luces hacen que estos espacios resalten de inmediato.

Las personas que caminan bajo ellas son quienes dan sentido a la celebración.

Un trabajador asegura la última conexión antes de que lleguen las familias. Un niño mira hacia arriba y descubre colores familiares a una escala inolvidable. Un residente mayor regresa a las mismas calles, portando recuerdos de celebraciones de otra década.

La tradición pública se construye a través de encuentros como estos.

En CVTAS, rendimos homenaje a los equipos de servicios públicos de Toluca y a las familias que dan vida a las calles iluminadas, pues su participación fortalece la identidad.

La memoria cívica no surge por sí sola.

Requiere personas dispuestas a preparar espacios compartidos, preservar tradiciones y hacer que la ciudad sea acogedora para quienes vivirán estas experiencias juntos.

Puede que los adornos permanezcan solo durante una parte de septiembre.

Sin embargo, el paseo por Los Portales, la fotografía familiar en la plaza o la primera vez que un niño contempla las luces pueden perdurar durante años.

La identidad no reside en un objeto decorativo.

Existe en la relación entre quienes crearon la experiencia, los lugares históricos que la acogen y la comunidad que allí se reúne.

Las cuadrillas municipales instalaron las luces.

Los habitantes de Toluca las convertirán en recuerdo.

ELLA COSE MAS QUE ROPA. ELLA MANTIENE VIVA UNA COMUNIDAD

En Nogales, Sonora, Zuilma Cabral Cabrera confecciona ropa regional y realiza otros trabajos de costura.

Esa labor ayuda a mantener a su familia.

Pero también conlleva algo que no se mide tan fácilmente.

Zuilma es miembro de la comunidad lipán-apache y, el 5 de septiembre, fue una de las mujeres indígenas reconocidas durante el segundo encuentro “Tejiendo Identidades” en Nogales; una iniciativa creada para visibilizar las contribuciones, los conocimientos y la presencia cultural de las mujeres indígenas.

Antes del encuentro, Zuilma describió cómo las mujeres de su comunidad compaginan las responsabilidades familiares, la actividad económica y la labor de preservar las tradiciones. Para ella, recibir este reconocimiento es importante porque valida que las mujeres indígenas aportan algo valioso no solo a sus hogares, sino también a la sociedad y a su propio pueblo.

El encuentro del 5 de septiembre reunió a mujeres de comunidades indígenas como mazahua, tohono o’odham, mixteca, yoreme mayo, lipán-apache, así como de otras comunidades apaches y purépechas. Las participantes intercambiaron conocimientos sobre lengua, territorio, medicina tradicional, rituales, danza y gastronomía, mientras ocho mujeres recibían un reconocimiento por sus aportaciones.

La historia de Zuilma encierra una lección poderosa.

Una prenda puede representar una actividad económica.

También puede ser memoria.

Puede transmitir a una comunidad quién la confeccionó, de dónde proviene y por qué ciertas formas siguen siendo importantes.

Y cuando ese conocimiento genera ingresos para una familia, la tradición no se preserva simplemente como nostalgia.

Se participa en el presente.

Esa distinción es fundamental para el propósito de CVTAS.

La identidad local no comienza con un logotipo.

Comienza con las personas.

Con su trabajo.

Con lo que crean.

Con las tradiciones que deciden mantener vivas.

Para IDT Strategies Inc., la responsabilidad no consiste en convertir esa identidad en publicidad.

Consiste en respetar a las personas que ya la encarnan.

Hoy, el reconocimiento es para Zuilma Cabral Cabrera y para las mujeres indígenas de Nogales que logran que la cultura, la familia y la vida económica avancen juntas.

LA COMPASIÓN PUEDE FORMAR PARTE DE LA IDENTIDAD DE UNA CIUDAD

El 6 de septiembre, Toluca informó haber completado 10.000 procedimientos de esterilización para perros y gatos durante el año 2026, y 23.500 durante la actual administración municipal.

La iniciativa busca prevenir la sobrepoblación animal y, al mismo tiempo, reducir el abandono, el descuido y la crueldad.

Su alcance va más allá de una sola instalación.

Los residentes pueden acceder a los servicios en el Centro Municipal de Control y Bienestar Animal de Capultitlán, en su extensión norte en Santín y a través de unidades móviles que visitan las delegaciones de Toluca.

Tan solo la extensión de Santín realizó 2.000 procedimientos gratuitos durante sus primeros seis meses.

Toluca también lleva a cabo un programa de captura, esterilización, vacunación, identificación y retorno para animales que viven en la calle.

Estas cifras representan miles de actos individuales de responsabilidad.

Un veterinario protege a un animal que no puede explicar su estado. Una familia evita una camada no deseada. Un trabajador municipal acerca la atención a un vecindario. Un residente elige la asistencia en lugar del abandono.

En CVTAS, rendimos homenaje a los veterinarios, equipos municipales, voluntarios y familias responsables de Toluca, porque su labor fortalece la identidad.

El carácter de una ciudad no se expresa únicamente a través de su arquitectura, monumentos o celebraciones.

También se manifiesta en los hábitos cotidianos de cuidado.

El bienestar animal requiere servicios públicos, conocimientos profesionales y ciudadanos dispuestos a compartir la responsabilidad. Cuando estos elementos se unen, la compasión trasciende el ámbito del sentimiento privado.

Se convierte en cultura cívica.

Una ciudad humana no se reconoce solo por lo que construye.

Se reconoce por las vidas que decide proteger.

ANTES DE SER EMPRESA, TODA TRANSFORMACIÓN COMIENZA CON UN EMPRENDEDOR

La historia de Armando Zúñiga Salinas, publicada hoy por Excélsior, nos recuerda una diferencia fundamental:

Emprender es encontrar una respuesta cuando todavía no existen recursos, estructura ni garantías. Construir una empresa significa convertir esa iniciativa en disciplina, organización y capacidad para generar valor sostenible.

Armando comenzó vendiendo para atender sus propias necesidades. Con el tiempo, aquella iniciativa se convirtió en una trayectoria empresarial sustentada en perseverancia, reinversión, innovación y responsabilidad.

Sin embargo, la enseñanza más importante de su historia está en su manera de entender el éxito: crecer también significa abrir camino para otros, crear empleos, desarrollar personas y fortalecer comunidades.

En IDT Strategies Inc. compartimos esa convicción.

Nuestros proyectos nacen como respuestas a problemas y oportunidades reales, pero nuestra responsabilidad es llevarlos más lejos: convertirlos en plataformas estructuradas, escalables y medibles, capaces de articular tecnología, talento, instituciones y comunidades.

Emprender requiere iniciativa y valor.

Construir una empresa exige estructura, disciplina y continuidad.

Construir una institución demanda algo todavía mayor: lograr que su crecimiento también genere oportunidades para los demás.

Una idea se convierte en emprendimiento cuando alguien decide actuar.

Se convierte en empresa cuando puede sostenerse.

Y se convierte en institución cuando su propósito trasciende a quien la fundó.

CRÉDITOS

Fuente e inspiración editorial: “Antes de ser empresario fui emprendedor”.

Autor: Armando Zúñiga Salinas, vicepresidente nacional de Coparmex y presidente de Grupo IPS.

Publicado en Excélsior, edición impresa del miércoles 9 de septiembre de 2026, sección Global, página 25.

Reflexión institucional: IDT Strategies Inc.

UN MUSEO PUEDE PROTEGER LAS MANOS QUE HACEN POSIBLE UNA TRADICIÓN

El 5 de septiembre, el Ayuntamiento de Toluca informó que la renovación del Museo del Alfeñique avanzaba a buen ritmo de cara a la Feria y Festival Cultural Alfeñique de la ciudad

CVTAS

El proyecto busca crear un espacio más atractivo, innovador y accesible, donde los visitantes y las nuevas generaciones puedan conocer una de las tradiciones más emblemáticas de Toluca.

Sin embargo, lo más importante de esta renovación no es una pared, una vitrina ni ningún elemento tecnológico.

Son las personas cuyo conocimiento da sentido al museo.

Las autoridades municipales destacaron que la experiencia renovada debe permitir a los visitantes comprender la labor de las familias artesanas, consideradas el corazón de la celebración.

Ese reconocimiento es fundamental.

La tradición del alfeñique no perdura simplemente porque se exhiban piezas terminadas. Perdura porque hay manos que preparan la materia prima, conservan los moldes, perfeccionan técnicas y enseñan a la siguiente generación cómo un significado cultural puede habitar en algo tan delicado y efímero.

En CVTAS, rendimos homenaje a las familias artesanas de Toluca y a quienes trabajan en la renovación del Museo del Alfeñique, pues su labor fortalece nuestra identidad.

Un museo moderno puede mejorar la accesibilidad y la presentación.

Pero su responsabilidad más profunda es garantizar que la innovación acerque a los visitantes a los verdaderos creadores de la tradición, en lugar de alejarlos de ellos.

El patrimonio pertenece al futuro.

Pero debe llegar a ese futuro con sus autores visibles, respetados y empoderados.

Un museo puede preservar un objeto.

Pero cuando honra a las personas detrás de ese objeto, protege una tradición viva.

UNA CIUDAD PROTEGE SU FUTURO AL COMPRENDER LO QUE YACE BAJO SU SUPERFICIE

En septiembre, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México iniciaron estudios de campo sobre el subsuelo de Toluca.

La investigación examinará las causas y la evolución de los hundimientos y las fracturas registrados en diversas zonas de la ciudad.

Mediante el uso de tecnología especializada, el equipo generará información científica en los próximos meses con el fin de identificar áreas que requieren atención, fortalecer las medidas preventivas y enriquecer el Atlas Municipal de Riesgos de Toluca.

Asimismo, se espera que los hallazgos orienten la planificación del desarrollo urbano, la protección civil, la infraestructura y la gestión del agua.

Esta labor revela otra dimensión de la identidad local.

Una ciudad no se define únicamente por las edificaciones visibles en la superficie.

También está moldeada por su suelo, su agua, su historia geológica y las decisiones que las personas toman para proteger a las familias que la habitan.

En CVTAS, rendimos homenaje a los especialistas, a los equipos municipales y a los residentes que participan en esta investigación, pues su trabajo fortalece la identidad de Toluca.

Están ayudando a la ciudad a comprenderse mejor a sí misma.

La ciencia se integra a la cultura cívica cuando permite a los habitantes vivir con mayor certeza. La tecnología cobra sentido cuando sus mediciones guían una planificación responsable. La prevención se convierte en una expresión de pertenencia cuando las instituciones estudian los riesgos antes de que las familias se vean obligadas a sufrir sus consecuencias.

A menudo, el patrimonio se asocia con la preservación de lo que construyeron generaciones anteriores.

Sin embargo, cuidar una ciudad también implica generar el conocimiento que necesitarán las generaciones futuras.

Una medición realizada bajo una sola calle puede influir en el diseño de la infraestructura de todo un municipio.

Comprender el suelo es inseparable de comprender a Toluca.

Es parte fundamental de entender cómo la ciudad puede seguir en pie.

TOLUCA ESTÁ PLANTANDO ALGO MÁS QUE SOMBRA

El 4 de septiembre, trabajadores municipales y residentes plantaron 1.100 árboles a lo largo de la Calzada del Pacífico en Toluca.

La mayoría fueron cedros blancos, seleccionados según las condiciones del lugar.

Estos nuevos árboles se suman a los aproximadamente 135.000 ya plantados en todo el municipio a través del programa de silvicultura urbana “Toluca 2026”. La iniciativa busca recuperar espacios públicos, mitigar las islas de calor urbano y fortalecer el patrimonio natural de la capital.

Estos objetivos son importantes.

Pero el significado de plantar un árbol trasciende la cifra registrada hoy.

Es posible que el trabajador que asegura el tronco nunca llegue a sentarse bajo su copa madura. Quizás la madre que ayuda a su hija a colocar tierra alrededor de las raíces aún no sepa qué familias descansarán, con el tiempo, bajo su sombra.

Aun así, participan.

Esa es una de las formas más generosas en que una comunidad crea identidad: cuidando un lugar cuyos beneficios plenos pertenecerán a quienes vendrán después.

La Calzada del Pacífico no es simplemente una avenida que conecta a Toluca con los municipios del sur. Es parte de la experiencia cotidiana de la ciudad: de su movimiento, su paisaje, su clima y su relación con las montañas que la rodean.

En CVTAS, rendimos homenaje a los trabajadores, residentes y familias que plantan el futuro de Toluca, pues su compromiso fortalece la identidad local.

La identidad no se preserva únicamente mediante monumentos.

También crece a través de espacios vivos que las comunidades protegen juntas.

Un árbol puede reducir el calor, restaurar la belleza y dignificar un espacio público.

Una hilera de árboles puede transformar la forma en que una ciudad se percibe a sí misma.

Está plantando la prueba de que el sentido de pertenencia conlleva la responsabilidad de cuidar lo que heredará la próxima generación.

CUANDO UNA RECETA SE CONVIERTE EN UN REGISTRO DE QUIENES SOMOS

Hoy, en La Marquesa, 56 cocineras tradicionales se reúnen para el primer Encuentro Gastronómico Mexiquense: "Saberes y Sabores de mi Tierra".

Representan a los pueblos mazahua, tlahuica, matlatzinca, otomí y nahua del Estado de México, trayendo consigo ingredientes, técnicas y recetas que han trascendido generaciones. El evento se lleva a cabo los días 5 y 6 de septiembre en el Museo Batalla del Monte de las Cruces.

Las cifras nos indican que se trata de un evento.

Las mujeres nos explican por qué es importante.

Una receta tradicional es más que una simple lista de ingredientes.

Puede albergar el recuerdo de una abuela.

La geografía de una comunidad.

Los cultivos disponibles en una estación específica.

El idioma que se habla alrededor de la mesa familiar.

Y conocimientos que a menudo existían mucho antes de que alguien pensara en ponerlos por escrito.

Entre los alimentos que se destacan este fin de semana figuran preparaciones arraigadas en las tradiciones culinarias de la región, como tamales, pipián, platillos elaborados con ingredientes locales y bebidas tradicionales. El programa también incluye a productores, artesanos y actividades culturales diseñadas para reconocer el ecosistema más amplio que rodea a estos saberes.

Esa distinción es importante.

La cultura no se preserva exhibiéndola tras un cristal.

La cultura sobrevive cuando la gente sigue practicándola, y cuando una nueva generación decide que vale la pena aprenderla.

En IDT Strategies Inc., creemos que este es el tipo de historia humana que merece atención.

Y está profundamente ligada a la idea detrás de CVTAS: la identidad no necesita ser fabricada. Ya existe en las personas, los lugares, las artesanías, los recuerdos y las tradiciones que dan carácter a una comunidad.

Nuestra responsabilidad no es interponernos ante ellos.

Es reconocerlos.

Hoy, las protagonistas son 56 mujeres que llevan en sus manos generaciones de historia del Estado de México.

Y cada platillo que preparan transmite un mensaje extraordinariamente poderoso:

Recordamos quiénes somos.

UNA CIUDAD VIAJA CON SU EQUIPO

Mañana, 6 de septiembre, el Deportivo Toluca FC se enfrentará al C.F. Monterrey en la final de la Leagues Cup 2026, en el Shell Energy Stadium de Houston.

El torneo comenzó con 36 clubes de la Liga MX y la Major League Soccer.

Ahora, el Toluca llega a la final portando algo que no puede medirse solo con goles o estadísticas:

La identidad de una ciudad.

Un club de fútbol cobra sentido cuando sus colores pasan a formar parte de la historia familiar. Un abuelo recuerda a una generación anterior de jugadores. Un padre enseña a su hijo cuándo celebrar. Los aficionados llevan ese mismo sentido de pertenencia a otro estadio, a otra ciudad y, a veces, a otro país.

Por eso, el partido de mañana trasciende el resultado.

El Toluca estará representado no solo por los jugadores en la cancha, sino por cada aficionado que reconoce un pedazo de su hogar cuando el equipo aparece.

En CVTAS, rendimos homenaje al Deportivo Toluca FC y a las generaciones de aficionados que han convertido al club en parte del paisaje emocional de la ciudad, porque esto fortalece la identidad.

El orgullo local no conoce fronteras geográficas.

Viaja a través de la memoria, los rituales, los colores y la ilusión compartida.

Una final genera visibilidad.

Una comunidad le da sentido a esa visibilidad.

Ocurra lo que ocurra al finalizar el partido, el Toluca habrá demostrado que la identidad de una ciudad puede cruzar fronteras sin perder su origen.

El equipo salta al campo.

La ciudad llega con él.

OCHENTA Y UN AÑOS MANTENIENDO VIVA LA MEMORIA DE TOLUCA

El 7 de septiembre, el Museo de Bellas Artes de Toluca conmemora 81 años desde su inauguración en 1945.

Ubicado en el histórico exconvento de los Carmelitas, el museo es reconocido por el Estado de México como una de las instituciones culturales más emblemáticas de la región.

Su importancia no se mide únicamente por la antigüedad del edificio o por las obras que alberga en su interior.

Un museo crea continuidad.

Un conservador protege un objeto para que otra generación pueda descubrirlo. Un guía transforma la información histórica en una conversación humana. Un docente acerca a los estudiantes a lenguajes artísticos que existieron antes que ellos. Una familia descubre que la historia local no pertenece solo a los especialistas, sino a todos.

Estos encuentros permiten que una ciudad se reconozca a sí misma.

En CVTAS rendimos homenaje al Museo de Bellas Artes —y a los curadores, conservadores, guías, artistas y visitantes que siguen dándole vida—, porque esto fortalece la identidad.

El carácter cultural de Toluca no surge de inventar una nueva imagen cada temporada.

Proviene de comprender los lugares donde su memoria ha sido protegida, interpretada y compartida a través de las generaciones.

El patrimonio nunca debe convertirse en un objeto silencioso tras un muro.

Debe inspirar educación, creatividad, participación y nuevas formas para que los residentes experimenten el sentido de pertenencia.

Un museo preserva el arte.

Una comunidad le da sentido a esa preservación.

UTILIZÓ SUS PROPIOS RECURSOS PARA QUE LAS ESTUDIANTES SIGUIERAN APRENDIENDO

El 27 de septiembre, la Centenaria y Benemérita Escuela Normal para Profesores de Toluca conmemorará 116 años desde la inauguración de su histórico edificio de estilo Art Nouveau.

Su arquitectura lo hace reconocible.

La valentía de una maestra le otorgó un significado más profundo.

Entre 1916 y 1918, la enfermedad y la hambruna sometieron a la escuela a una presión extraordinaria. Según el Ayuntamiento de Toluca, la institución siguió funcionando gracias a los esfuerzos de la maestra María Remedios Colón.

Ella utilizó sus recursos personales para apoyar a las jóvenes que vivían en la escuela, incluso cuando las estudiantes se veían obligadas a buscar alimentos en los hogares acomodados de la ciudad.

En CVTAS, rendimos homenaje a María Remedios Colón y a la Escuela Normal porque esta historia fortalece la identidad.

Nos recuerda que un edificio emblemático no se define únicamente por su fachada.

La identidad también reside en las decisiones que toman las personas cuando las circunstancias se vuelven difíciles: una maestra protegiendo a sus alumnas, una escuela defendiendo su misión y una comunidad sosteniendo la educación a través de un periodo de incertidumbre.

Hoy en día, el edificio forma parte del patrimonio nacional de México y sigue cumpliendo su propósito original: formar educadores.

Esa continuidad es poderosa.

Generaciones han ingresado a la misma institución para aprender a guiar a las generaciones venideras.

Los edificios se convierten en hitos.

Las personas los transforman en símbolos.

Fuente: Ayuntamiento de Toluca — Centenaria y Benemérita Escuela Normal para Profesores

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